Condiciones del sendero: ¿Cómo son las condiciones del sendero en el monte Kilimanjaro?
Escalar la montaña más alta de África puede ser físicamente exigente, pero no necesitas ser un escalador experto para llegar a la cima. Es cierto que a veces hay que escalar un poco, pero no hay necesidad de encordarse. Y aún hay más buenas noticias: los senderos están bien señalizados y, lo mejor de todo, estarás acompañado por nuestros guías expertos en todo momento.
En algunos tramos se requiere especial cuidado. Respecto al primer gran desafío, la pared del Barranco exige sin duda la máxima concentración, aunque no se requieren habilidades técnicas. Tiene una pendiente pronunciada de poco más de 250 metros y el sendero es estrecho en algunos tramos. Nuestros guías de montaña siempre están ahí para ayudarte. A continuación, se encuentra el valle de Karanga, con algunas subidas y bajadas, con algunos tramos bastante empinados. Y, por último, la tercera zona donde se debe extremar la precaución es el descenso desde el pico Uhuru hasta, dependiendo de la ruta, el campamento Barafu o el refugio Kibo. Tras despertarse muy temprano y conquistar la cima esa mañana, muchos escaladores se sienten a la vez eufóricos y cansados. Es fácil relajarse y perder la concentración. En momentos como este es cuando las caídas son más probables, así que ten cuidado y desciende despacio.
Las condiciones meteorológicas en el Kilimanjaro son muy cambiantes y los excursionistas deben estar preparados para cualquier eventualidad. Estos cambios pueden ocurrir rápidamente, con la posibilidad de fuertes lluvias o nieve. Ambas pueden causar terrenos resbaladizos y senderos embarrados. Dada la altura del Kilimanjaro, no es de extrañar que a menudo se encuentre hielo en las zonas más altas. Pero incluso cuando están secos, los senderos pueden presentar problemas con piedras sueltas y polvo.
Entonces, ¿cómo combatir estas condiciones?
En primer lugar, es fundamental contar con unas botas de montaña impermeables y fiables con buena sujeción del tobillo. Recuerda que los senderos pueden estar embarrados y muy húmedos en la zona forestal. Tus botas deben tener buen agarre y ser cómodas; asegúrate de usarlas antes de llegar.
Un buen consejo es considerar usar polainas, ya que protegen tus pantalones del barro y, sobre todo, evitan que las piedras y el polvo entren en tus botas. Esto es especialmente importante al salir de la zona forestal.
El polvo no solo afecta al calzado. Cubrirse la cara del viento con un pañuelo es una buena idea, y las bolsas herméticas y sellables para proteger objetos importantes como cámaras y teléfonos son esenciales.
A muchos senderistas les gusta usar bastones de trekking, y en Easy Travel lo recomendamos sin duda. Además de ser útiles para mantener el equilibrio y estabilizarse en terrenos difíciles, también son vitales para aumentar la eficiencia al caminar. Esto puede ahorrar energía y reducir el cansancio en la montaña.
Llegar con una buena condición física es sin duda una de las mejores ventajas que puedes obtener para escalar el Kilimanjaro. Comienza tu programa de acondicionamiento físico con anticipación (¡no la semana anterior a tu llegada!) y trabaja tu fuerza y resistencia.
«Pole, pole». Son dos palabritas de enorme importancia, y las oirás constantemente de tus guías de montaña. Ir pole, pole (despacio, despacio) en la montaña es vital para llegar a la cima.
La ropa adecuada es otro aspecto que merece atención, ya que te encontrarás con temperaturas extremas a medida que cambias de altitud. Es fundamental mantenerse abrigado, y la forma más flexible de vestirse es usar capas. Estas te permiten adaptarte a los cambios de temperatura al ascender y descender. Lo mejor es usar telas que absorban el sudor, ya que evitan que tu cuerpo se humedezca y enfríe.
Unas gafas de sol de alta calidad que te protejan del sol, del deslumbramiento de la nieve y del polvo son esenciales. Se recomiendan unas gafas envolventes con protección UV adecuada. También necesitarás protector solar con factor alto, teniendo en cuenta que el sol puede quemarte incluso con temperaturas engañosamente bajas.